18.02.2026 - 07:50h
En una sesión plenaria celebrada este martes 17 de febrero de 2026 en Libreville, la (HAC) decretó la suspensión inmediata de las plataformas de redes sociales en todo Gabón. La medida que entra en vigor sin plazo definido, afecta a plataformas como: Facebook, X, TikTok e Instagram.
El organismo regulador justificó la decisión por la “proliferación recurrente de contenido inapropiado, difamatorio, odioso e insultante”, que según su comunicado oficial vulnera la dignidad humana, la moral pública y el honor ciudadano, además de poner en riesgo la cohesión social, la estabilidad de las instituciones y la seguridad nacional.
La HAC sostiene que algunos activistas y usuarios estarían utilizando las plataformas digitales para atacar a instituciones y figuras públicas, en contravención del Código de Comunicación de 2016. Entre las infracciones señaladas figuran comentarios difamatorios, difusión de noticias falsas capaces de alterar el orden público, campañas coordinadas de ciberacoso y publicación no autorizada de datos personales.
Aunque la autoridad reguladora insiste en que la medida no supone un atentado contra la libertad de expresión, recalca que este derecho “no puede ejercerse en flagrante violación de las leyes nacionales e internacionales aplicables”. Desde su perspectiva, los abusos detectados podrían desencadenar conflictos sociales y comprometer la unidad nacional.
Libertad de expresión bajo lupa
La decisión también apunta a los operadores digitales internacionales, a quienes acusa de no mostrar una “voluntad genuina” para moderar contenidos ilícitos. Para la HAC, las infracciones observadas están severamente castigadas por la legislación vigente.
La sesión fue presidida por Germain Ngoyo Moussavou y establece que la suspensión permanecerá vigente hasta nuevo aviso. Organismos como ANINF, ARCEP y los proveedores de servicios de internet deberán ejecutar el bloqueo técnico de las plataformas.
El impacto de la medida podría sentirse más allá del debate político. Las redes sociales se han convertido en un pilar de la comunicación pública, el comercio digital y la circulación de información en Gabón. Su interrupción abre un nuevo capítulo en la relación entre regulación estatal, libertad digital y estabilidad política en el país.



