16.02.2026 - 07:27h
En medio de tensiones internas, la Federación Ecuatoguineana de Fútbol (FEGUIFUT) celebró este fin de semana en Malabo una Asamblea General Extraordinaria que podría marcar un punto de inflexión en la gestión del balompié nacional. Los miembros con derecho a voz y voto se reunieron para debatir reformas estructurales en la Liga Nacional y analizar la situación institucional de la entidad.
La sesión fue convocada tras la suspensión del encuentro previsto el día anterior por falta de quórum, en un contexto de desacuerdos internos. Finalmente, la jornada arrancó con la presentación del modelo de la LIFGE 2025-2026, el esquema de subvenciones de la FIFA para los clubes, el balance financiero y la aprobación de los presupuestos.
Durante las exposiciones se confirmó que el formato de la temporada 2025-2026 mantendrá el sistema regional habitual, con 24 equipos masculinos y 20 femeninos. La principal novedad será que la liguilla se disputará en ambas regiones del país. No obstante, a partir del curso siguiente la LIFGE adoptará un formato nacional, en el que únicamente 16 equipos integrarán la Primera División masculina.
En cuanto a la financiación, los clubes de la Primera División masculina recibirán 10 millones de francos CFA; los equipos femeninos, 6 millones; y los conjuntos de fútbol sala, 4 millones.
Siguiendo el formato propuesto por el presidente Venancio Tomás Ndong Micha, los asambleístas tuvieron la oportunidad de plantear propuestas y expresar sus inquietudes. Los departamentos más cuestionados fueron el de Competiciones y la Asociación de Árbitros. Varios clubes reclamaron mayor neutralidad en la dirección de competiciones y denunciaron prácticas arbitrales que, según afirmaron, afectan la credibilidad de los encuentros.
Asimismo, se planteó la necesidad de mejorar los premios de las principales competiciones nacionales, como la LIFGE y la Copa de S.E. No obstante, Ndong Micha subrayó que el principal patrocinador del fútbol nacional es el Gobierno, al que corresponde impulsar un aumento de los incentivos económicos. También se propuso reactivar la Copa TNO, torneo estatutario paralizado desde 2018.
Durante más de cinco horas, los delegados protagonizaron un intenso intercambio de opiniones, que combinó autocrítica y defensa de la actual dirigencia. Representantes regionales insistieron en fortalecer los mecanismos de control y garantizar mayor transparencia en la administración de los recursos.
Entre los puntos sugeridos figuró la actualización de los estatutos para prevenir conductas irregulares y alinearlos con las normativas de la FIFA y la Confederación Africana de Fútbol (CAF).
Al cierre de la jornada, el presidente honorífico de la FEGUIFUT, Domingo Mituy Edjang, hizo un llamado a la unidad, criticó comportamientos que, a su juicio, perjudican al fútbol nacional y solicitó la mediación del Gobierno para encauzar la situación.
Ahora, el desafío de la dirigencia será transformar las resoluciones adoptadas en acciones concretas y recuperar la confianza de la afición, que demanda resultados tanto dentro como fuera del terreno de juego. En esa línea, el presidente Venancio Tomás Ndong se comprometió a prestar mayor atención al campeonato nacional, garantizando que los 16 equipos que integren la futura Liga Nacional lo hagan exclusivamente por méritos deportivos y no por decisiones extradeportivas.



