20.01.2026 - 10:59h
La diligencia, celebrada una semana después de que Moisés Ngonde Evita, conocido artísticamente como Chatina Suárez, ingresara en prisión preventiva, ha puesto frente a frente al artista y al DJ de la fiesta, José Luis Buepoyo, conocido como DJ Sosy. El objetivo era despejar contradicciones consideradas sustanciales para determinar responsabilidades en el presunto delito de exhibicionismo sexual.
El magistrado ha centrado el careo en un punto concreto que considera decisivo: cómo y por iniciativa de quién se reprodujo la música durante la actuación investigada, ya que de ese detalle podría depender si los hechos fueron espontáneos, inducidos o previamente planificados. En palabras del propio juzgado, este extremo es clave para delimitar el grado de participación de cada investigado.
Sin embargo, el intento de desempate no ha dado resultado. Las versiones continúan completamente enfrentadas.
El DJ mantiene que fue el propio Chatina Suárez quien le entregó un teléfono móvil para reproducir la música. El artista, por su parte, niega rotundamente esta afirmación, asegurando que utiliza un iPhone que no permite ese tipo de conexión y que, cuando llegó al lugar de los hechos, la música ya estaba sonando.
Tras el careo, el juez no ha adoptado nuevas medidas cautelares, pero ha dejado claro que la investigación sigue abierta, precisamente porque el empate entre ambas versiones persiste. El instructor ha señalado la necesidad de seguir atando cabos antes de decidir si el caso está en condiciones de avanzar hacia juicio.
Mientras tanto, el sumario de urgencia continúa su curso con cuatro personas investigadas. Chatina Suárez permanece en prisión preventiva como medida cautelar, a la espera de que nuevas diligencias permitan inclinar la balanza en un caso que, por ahora, sigue sin una verdad judicial clara. Es momento para que los testigos sean determinantes.


