22.11.2025 - 22:18h
Guinea Ecuatorial lleva cinco años dejando pistas que, al juntarse, dibujan un patrón demográfico tan claro como inesperado. Los nacimientos han aumentado de manera constante desde 2020, pero hay un detalle que sobresale del conjunto y que los expertos consideran “relevante y poco conocido”: la mayoría de embarazos del país se conciben en agosto. Nueve meses después, en mayo, llega el pico de nacimientos.
Los datos no dejan lugar a dudas. Si en 2020 se registraron 9.972 nacidos vivos, en 2023 la cifra escaló hasta los 15.167, y en 2024 el volumen se mantuvo en niveles igualmente altos (14.405). Aun descontando la mejora del registro clínico a partir de 2022 con la incorporación de clínicas privadas y puntos CP/CV, el comportamiento de la curva es sólido y coherente.
Pero lo más llamativo no está en el total del año, sino en cómo se distribuyen los nacimientos mes a mes. Mayo es el mes estrella. Siempre lo ha sido en los últimos tres años. Abril y junio le siguen de cerca. En el lado contrario, febrero, octubre y noviembre presentan los valores más bajos. A partir de ahí, la deducción es sencilla: el grueso de las concepciones se concentra en agosto del año anterior.
Los especialistas en demografía consultados por en el estudio, apuntan a varios factores para explicar este comportamiento. Agosto es un mes con más actividad social, más desplazamientos y, en muchos casos, menor presión laboral. “Es un mes que reúne condiciones propicias para la convivencia familiar”, señalan. Sea como sea, el fenómeno se repite con la misma regularidad que el propio calendario.
La distribución por regiones apunta en la misma dirección: tanto la Región Continental (58% de los nacimientos) como la Región Insular (42%) siguen prácticamente la misma forma de onda. No se trata, por tanto, de un comportamiento aislado, sino de un rasgo que atraviesa al conjunto del país. También mejora, aunque de forma más discreta, la mortalidad fetal. Tras un pico en 2021, las cifras han ido descendiendo y en 2024 se situaron por debajo de los valores previos, pese al aumento general de los nacimientos. Para los expertos, esto sugiere avances en el seguimiento prenatal y la atención en el parto.
En cuanto al futuro inmediato, las proyecciones para 2025 se sitúan en torno a los 15.200 nacimientos, dentro de una horquilla que oscila entre 13.400 y 17.000. Se trata de una estimación más estable que la de años anteriores y que apunta a una consolidación del nuevo nivel demográfico del país, lo que implica que de mantenerse esta tendencia, debería de obligar a reforzar servicios de maternidad, pediatría y educación infantil.
Los especialistas recomiendan a las familias tener en cuenta este patrón, tanto si desean evitar un embarazo como si buscan planificarlo. “Agosto es un mes para extremar precauciones”, advierten, recordando que las cifras no solo muestran un repunte puntual, sino un comportamiento constante.
El estudio abre un nuevo capítulo para entender la dinámica reproductiva del país. Y deja un mensaje que, más allá de los números, invita a mirar el calendario con otros ojos: el futuro demográfico de Guinea Ecuatorial empieza, cada año, en agosto.



27.11.2025 | 08:47h