09.02.2026 - 16:29h
La cuenta atrás para una segunda visita de la máxima autoridad de la iglesia católica, ya está en el acelerador. 44 años después de que Juan Pablo II visitara nuestro país en el año 1982, ésta vez, será el nuevo Papa, León XIV, elegido apenas hace unos meses, quien hará el mismo honor a los miles de feligreses católicos residentes en Guinea Ecuatorial, la parte mayoritaria.
La inspeccion realizada hoy por José Naún Jairo Sales, resposable del área de viajes del Papa, junto con el Nuncio para Guinea Ecuatorial y Camerún; y guiados por el Primer Ministro Manuel Osa Osa, servirá para concretar los últimos flecos para la llegada del Sumo Pontífice. Por ejemplo, la fecha concreta, entre otras cuestiones. Después de inspeccionar los lugares que previsiblemente visitará León XIV durante su estancia en suelo ecuatoguineano -empezando por Malabo- con el Pabellón Presidencial, el Campus Universitario que, -salvo sorpresa de última hora, será inaugurado con su nombre-, los hospitales 1y 2 de Sampaka, el Estadio de Malabo (donde oficiará la misa multitudinaria), el obispado de la catedral metropolitana y el Hotel Sofitel, entre otros lugares; la comitiva se trasladará a la Región Continental (Bata y Mongomo), donde también se prevée que llegue el Papa.
De Juan Pablo II a León XIV
Han tenido que transcurir 44 años para que la máxima auroridad de la iglesia católica -y considerado por muchos feligreses que procesan esa religión, como el representante de Dios en la tierra-, vuelva a pisas tierra firme de Guinea Ecuatorial.
En algunos de los fragamentos del discurso que pronunció entonces Juan Pablo II en su breve estancia en el aeropuerto de Malabo, subrayó que "mi viaje tiene una finalidad exclusivamente evangelizadora: vengo a confirmar vuestra fe de cristianos y alentaros en vuestra fidelidad a Cristo y a la Iglesia", manifestando su perfil de evangelizador. En los mismos términos se piensa que será la visita de León XIV, aunque el contexto y el panorama eclesiástico en el país, dibuja ahora otro escenario con la proliferación y asentamiento de nuevas religiones en el país -por ejemplo la musulmana-, además de cientos de iglesias evangélicas.


