14.04.2026 - 17:16h
Las diligencias en curso apuntan directamente a la cúpula directiva del INSESO, entre ellos, el delegado nacional, Moisés Angué Nzó Nchama; su adjunto, Carlos Endje Ngonde; y el administrador general, Julio César Michá Nfono. Según un artículo publicado por Impactus. Señala además que, de acuerdo a fuentes vinculadas al proceso, los tres habrían participado en la firma de contratos presuntamente irregulares, así como en el desvío de vehículos oficiales para fines personales.
Uno de los aspectos más relevantes del caso se centra en la adjudicación de contratos para obras y servicios bajo condiciones poco transparentes. En particular, las empresas encargadas de la construcción del edificio del INSESO se encuentran actualmente en paradero desconocido, lo que dificulta la trazabilidad de los fondos y el avance de las investigaciones.
A estas sospechas se suman las declaraciones del director de Yeda Construcciones, Sun Tiadong, quien habría señalado la existencia de pagos en concepto de comisiones a altos responsables del instituto. Entre los presuntos beneficiarios figurarían los principales directivos, reforzando así la hipótesis de un esquema organizado de corrupción.
Otro contrato bajo escrutinio corresponde al mantenimiento de un espacio verde de apenas 140 metros cuadrados en el Hospital Regional de Malabo, con un coste mensual superior a 6.500.000 francos CFA. Las autoridades consideran este monto desproporcionado, lo que ha despertado dudas sobre posibles sobrecostes injustificados.
Asimismo, la investigación examina la adjudicación de un contrato informático a una empresa vinculada a un entorno cercano del delegado nacional adjunto. Este caso presenta indicios de favoritismo y posibles conflictos de interés en los procesos de contratación.
En el ámbito del uso de recursos públicos, se ha confirmado el desvío de vehículos oficiales para usos personales. Según los informes, uno de los automóviles fue asignado a la esposa del delegado nacional, ajena a la institución, mientras que otro permanecía en un domicilio privado sin justificación administrativa. Ambos vehículos han sido ya recuperados por la Gendarmería Nacional en Malabo.
Además, la comisión investigadora ha detectado contratos destinados al mantenimiento de vehículos particulares de empleados y familiares, cuyos costes habrían sido asumidos por la propia entidad, ampliando el alcance de las presuntas irregularidades.
Los hechos podrían constituir delitos de abuso de autoridad, tráfico de influencias, malversación de fondos públicos, contratación irregular y desobediencia a mandatos oficiales. Las investigaciones siguen abiertas y no se descartan nuevas implicaciones.
El caso se originó tras detectarse un presunto desvío superior a 7.000 millones de francos CFA durante el ejercicio 2025. La actual dirección del INSESO, designada en noviembre de 2024 mediante decreto presidencial, había asumido el reto de reforzar el sistema de prestaciones sociales, un objetivo que ahora queda bajo el foco de la justicia.



