13.05.2026 - 19:11h
Popularmente decimos que la alegría no dura en la casa de un pobre: pues el suministro eléctricico en la ciudad de Luba, tampoco.
Por supuesto, también ha vuelto el silencio institucional de la empresa que sólo alimenta especulaciones; aunque en ese caso, aumenta la isteria de una población que ya ha sufrido en propia carne el horror y la impotencia de pasar más de doce meses sin suministro eléctrico. Mucho tampoco le importó a la empresa SEGESA, que siempre se ha pasado por el foro asumir su responsabilidad. Los gastos devengados por su inoperatividad, nunca han sido reembolsados. Tanto en apagones parciales como la que hoy vuelve a dejar a la ciudad de Luba a oscuras, como en las que han afectado a toda la ciudad de Malabo, la empresa siempre ha mantenido su soberbia.
El reciente apagón en Luba -que ahora suma dos días-, alimenta el malestar social en una población que denuncia pérdidas económicas, dificultades para conservar alimentos y largas noches marcadas por el calor y la incomodidad. Ésto, hace que sucite el miedo a vuelver a quedarse un año sin corriente eléctrica después de la instalación del transformador que debía estabilizar el suministro eléctrico en la zona . De acuerdo con varios habitantes, los cortes comenzaron de forma intermitente durante los últimos días, pero terminaron agravándose hasta dejar sin electricidad a numerosos barrios de la ciudad.
No hace más de tres meses se anunció la instalación y operatividad de un nuevo transformador eléctrico, pero ahora todo parece volver a la ocura normalidad. Para los habitantes que han hablado con IMPERIO, "lo más frustrante es que la población no tiene información clara sobre la realidad actua".
Mientras persiste el silencio institucional, vuelve el ruido aterrador de los grupos electrógenos personales de quienes en el intento desesperado de tener electricidad y conservar los productos perecederos, hacen otra vez de la ciudad costera de Luba una ciudad que reúye al turismo y a la vida normal de quienes residen en ella.



