23.01.2026 - 15:25h
E Banco de Estados Centroafricanos (BEAC) anunció el martes 20 de enero de 2026 el lanzamiento oficial de la Oficina de Información Crediticia (BIC), una herramienta innovadora para reforzar la verificación de crédito de los prestatarios en la subregión. La iniciativa, cuyo principal objetivo es mejorar el acceso a la financiación, ha sido aclamada como un paso crucial en la modernización del sistema financiero local.
El BIC, confiado a la empresa Creditinfo Central Africa (CICA) S.A., se consolidó como la primera Oficina de Información Crediticia aprobada en África Central. Este ambicioso proyecto es el resultado de una estrecha colaboración con la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo del Banco Mundial. En conjunto, estas instituciones buscan abordar el déficit estructural causado por la falta de un historial crediticio fiable en la región.
La BEAC subrayó que la BIC desempeñará un papel clave en la gestión de los riesgos de impago promoviendo el intercambio de datos entre las distintas instituciones financieras. Esto conducirá a una mayor transparencia y disciplina financiera dentro del sector. En apoyo a esta iniciativa, el BIC también pretende facilitar el acceso a la financiación tanto para los hogares como para las pequeñas y medianas empresas (PYMES), que a menudo están limitadas por el acceso restringido a la información crediticia.
El lanzamiento del BIC se considera un paso decisivo hacia la modernización del sistema financiero regional. La herramienta proporcionará a los bancos un referente sólido para evaluar la capacidad de endeudamiento de los clientes, transformando el panorama financiero en África Central. La BEAC está comprometida a supervisar de cerca la implementación de esta herramienta esencial para garantizar un impacto positivo en la economía local.
En resumen, el lanzamiento del BIC por parte del BEAC representa un paso importante que podría transformar el entorno crediticio en África Central, promoviendo el desarrollo económico y reduciendo el riesgo de impago mediante una mejor evaluación de la solvencia de los prestatarios.


