24.06.2026 - 13:34h
Ante el alza de los precios energéticos provocada por las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, gobiernos como los de Etiopía y Ghana han reforzado sus programas de apoyo al combustible, mientras que Angola ha retrasado las reformas previstas para reducir estas ayudas. Aunque estas medidas alivian temporalmente el impacto sobre los hogares, el Banco Mundial alerta de que podrían convertirse en una carga significativa para las finanzas públicas.
La preocupación es mayor en los países importadores de petróleo, que representan la mayoría de la región. El incremento de los costos de la energía, el transporte y los fertilizantes está reduciendo el margen fiscal de los Estados y elevando las necesidades de gasto público.
Según el organismo, la expansión de los subsidios podría aumentar los déficits presupuestarios y la dependencia del endeudamiento en 2026, limitando los recursos disponibles para programas sociales y otras prioridades de desarrollo. Aunque se prevé que la economía regional crezca un 4 % en 2026, el Banco Mundial advierte que el deterioro fiscal podría poner en riesgo las reformas estructurales y las perspectivas de crecimiento a mediano plazo.




22.06.2026 | 18:49h